sábado, 17 de julio de 2010

Marcelo Quiroga Santa Cruz: Voz de denuncia

“Porque mucho más temible que ese enemigo que está buscando la manera de anularnos aun físicamente, es una conciencia culpable.”

“Mañana, el pueblo.”
(Marcelo Quiroga Santa Cruz)

Nació en Cochabamba el 13 de marzo de 1931. Fue el cuarto hijo de José Antonio Quiroga y Elena Santa Cruz. Aprendió desde su familia lo que era la experiencia de la formación intelectual europea. Esto le llevó por los caminos de la literatura y la vida artística. Obtiene su bachillerato en 1943 en el Colegio La Salle, en 1950 viaja a Chile para estudiar Derecho y en 1952 regresa a Bolivia para estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Mayor de San Andrés. 

“Una cultura humanista vastísima, condiciones de artista, escritor un hombre muy entendido en música. Un hombre en fin con el que conversar con él era dejarse llevar por una especie de mito presente.” (Alfredo Benítez, amigo de Marcelo Quiroga Santa Cruz)

La revolución de 1952 tocó con fuerza a la familia Quiroga, que se exilia ese año. La década fue decisiva en la vida personal de Marcelo por su matrimonio con Cristina Trigo en 1954 y el nacimiento de sus hijos María Soledad y Rodrigo.

“Marcelo era una persona realmente excepcional. Las cualidades que todos le conocen a él se expresaban también a nivel humano familiar. Él tenía un gran amor, una gran ternura; una persona con una inteligencia muy vasta, muy comprensivo, y esto hacía que sea una persona con la que todos podían convivir con felicidad.” (Cristina Trigo, esposa de Marcelo Quiroga Santa Cruz)

En 1959 publica su primera novela: ‘Los Deshabitados’, la cual trata sobre la irremisible soledad a la que parece estar condenado el ser humano y representa una reacción contra las tradiciones del costumbrismo, el relato histórico y el realismo social reinantes en la literatura boliviana. La novela será galardonada en 1962 con el premio William Faulkner como la mejor novela boliviana escrita después de la Segunda guerra mundial. Por esta época Marcelo Quiroga comienza a formarse en la concepción política marxista, aunque todavía de forma intuitiva. 

En 1964 funda y dirige el periódico ‘El Sol’, que asume una posición crítica ante el gobierno de facto del general René Barrientos. Publica en dicho periódico una serie de artículos titulados ‘La victoria de abril sobre la nación’. En 1966 es elegido diputado por Cochabamba por la Comunidad Demócrata Cristiana, cargo desde el que realizará una fuerte labor de oposición al gobierno militar. 

En su calidad de diputado independiente, plantea un juicio de responsabilidades contra el presidente en ejercicio por su política antinacional en el tema hidrocarburífero. Quiroga Santa Cruz interpelará al presidente Barrientos y a su ministro de Minas por la firma del contrato de venta de gas a la Argentina, el cual favorecía a la empresa petrolera Gulf Oil Co. -dueña del 90% de la producción gasífera nacional- en perjuicio del país. En una intervención en el Parlamento, Quiroga Santa Cruz denunciaría:

“Señor presidente, la exportación del gas como simple materia prima debe estar condicionada a una compensación mediante la cual el país beneficiado con esta materia prima ceda a Bolivia mercados fronterizos que nos permitan instalar industrias petroquímicas a base de gas natural con carácter regional. Los precios del gas natural en el mercado internacional son artificialmente estipulados en función de los intereses de los carteles petroleros que dominan la industria energética y petroquímica mundial. No constituyen, en consecuencia, una compensación razonable que justifique su exportación incondicional en beneficio de intereses foráneos, sacrificando el acervo gasífero nacional y sus futuras perspectivas industriales.” 

Como consecuencia de sus acusaciones, es marginado de la Cámara de Diputados, pierde su fuero parlamentario, es sometido a juicio, secuestrado, conducido a un campo de concentración en Alto Madidi y posteriormente encarcelado en San Pedro. 

A partir del año ‘66 se vincula a la intelectualidad progresista: Sergio Almaraz Paz, René Zavaleta Mercado, entre otras figuras. Es entonces que Quiroga Santa Cruz inicia un estudio más riguroso de la doctrina marxista. 

En septiembre de 1969, tras el golpe militar de Alfredo Ovando que derroca a Luís Siles Salinas, Quiroga Santa Cruz pasa a formar parte del gabinete del nuevo Gobierno -junto a un grupo de jóvenes intelectuales progresistas-, como ministro de Minas y Petróleo. El 17 de octubre del mismo año, el Gobierno de Ovando anuncia la nacionalización de la empresa Bolivian Gulf Oil Company, medida de la cual Marcelo Quiroga es inspirador e impulsor. Con el decreto de nacionalización, se revertirán las propiedades de dicha empresa al Estado boliviano y se establecerá el monopolio estatal del comercio exterior de minerales y la obligatoriedad de entregar al Banco Central de Bolivia el 100% de las divisas generadas por toda exportación. La nacionalización, no obstante, implicará la compensación a las empresas petroleras expropiadas, por lo que el país pagará varios millones para concretar la medida. 

Marcelo Quiroga Santa Cruz, en respuesta al giro a la derecha del gobierno de Ovando y la violencia desmedida ejercida en el país, particularmente contra la guerrilla de Teoponte, renuncia en 1970 a su cargo de ministro. En 1971, el primero de mayo, funda el Partido Socialista, asumiendo el rol de Primer Secretario. El 21 de agosto del mismo año, Hugo Banzer tomará el poder por la fuerza y establecerá un régimen dictatorial que durará siete años, durante el que Quiroga Santa Cruz será exiliado a Chile, donde se dedicará al análisis de la situación económica y política del país. Posteriormente se trasladará a Buenos Aires y después a México. 

En enero de 1977 Quiroga Santa Cruz regresa clandestinamente a Bolivia para unirse a la resistencia al régimen banzerista. A causa de la escisión del Partido Socialista en dos alas: la dirigida por Aponte Burela, quien tranza acuerdos con el MNR, y la dirigida por Quiroga Santa Cruz, surge el Partido Socialista 1 (PS-1). Tras la apertura democrática, resultado de la huelga de hambre de las esposas mineras, el PS-1 participará en las elecciones presidenciales realizadas los años 78, 79 y 80, obteniendo una votación creciente, mínima el 78, con 0,7% de los votos, y notable el 79 y 80, con el 7.5% y el 13% respectivamente, porcentajes que le permitirán ser diputado nacional.

En agosto de 1979 decide, junto a su bancada, impulsar la realización de un juicio de responsabilidades contra Hugo Banzer Suárez por los delitos cometidos durante la dictadura contra la seguridad e integridad territorial, la economía nacional y los derechos humanos. En una intervención del Parlamento, Quiroga, con gran brío, dirá: “El general Banzer y quienes con el son responsables -aunque en distinta medida- de los delitos que ya hemos mencionado, intenta lo que ya se ha hecho costumbre en él y en sus seguidores: ampararse, con una absoluta falta de valor civil, en centenares de funcionarios a quienes atribuye el mismo grado de responsabilidad que él no puede reunir como ex presidente de la República. No demuestra valor civil, no demuestra hombría, ante un juicio de responsabilidades como éste quien intenta convertir en responsable, de delitos como los que hemos señalado, al último subteniente de nuestro ejército”. 

El juicio, con el tiempo, no prosperará. El 9 de enero de 1980 renuncia a su cargo de diputado junto al resto de su bancada, debido a la inoperancia del Parlamento y su complicidad con los golpistas de 1979. En junio del 80, Quiroga Santa Cruz recibe una amenaza pública por parte de Luís García Meza, Comandante General de las Fuerzas Armadas, en la que éste decía: “No se puede tolerar más de forma pública esos ataques y esos insultos a las Fuerzas Armadas, como es el caso de Marcelo Quiroga Santa Cruz, que sin saber nada se ocupa de la vida económica y organizativa de la institución armada. A ese señor las Fuerzas Armadas sabrán ponerle en su lugar y yo como hombre”. En respuesta, Quiroga diría: “En cuanto a la amenaza de agresión física con propósitos intimidatorios que formula el general Luis García meza, debo aclarar que si bien no ignoro la demostrada peligrosidad de la misma, estoy como siempre resuelto a defender mi honra, mi vida y la de los míos”. 

El 17 de julio de 1980, tras anunciarse el levantamiento armado de Trinidad encabezado por García Meza, Marcelo Quiroga Santa Cruz acude a la sede de la Central Obrera Boliviana para un reunión del Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (CONADE), para acordar medidas contra el golpe. La sede de la COB, durante la reunión, es asaltada por un grupo paramilitar armado escondido en ambulancias de la Caja Nacional de Seguridad Social que abre fuego sobre los presentes, hiere a Quiroga Santa Cruz, lo separa del grupo y lo lleva al Estado Mayor del Ejército para torturarlo y asesinarlo. Sus restos, pese a las búsquedas y ante la intransigencia del Ejército para abrir los archivos secretos de la dictadura militar, permanecen desaparecidos.

“Veía a la muerte, que yo recuerde, como una etapa necesaria, una cosa que íbamos a vivir todos nosotros en algún momento y para la que uno tenía que prepararse con lucidez, uno tenía que enfrentar, no esquivar, no rehuir”. (María Soledad Quiroga, hija de Marcelo Quiroga Santa Cruz)

Fuentes:
Mesa, Carlos D., "Marcelo", Bolivia Siglo XX, Plano Medio
Quiroga Santa Cruz, Marcelo, Los Deshabitados, Ed. Plural, 2007